Mañana empiezo a trabajar… para celebrarlo ayer me dí una buena fiesta en Marina, de las que tienen todos los ingredientes de cuando tenía 16 añitos… litros de calimocho, niñacas borrachas como cubas, canciones epicas, olor a alcantarillado malo, miniheavys y microheavys pululando por la zona con sus camisetas de Megadeth convenientemente desgastadas de fabrica, sociopatas jugando a la PSP en una esquina a modo de reafirmación de su necesidad de ser requeridos por sus colegas para abandonar el cacharrito infernal… vamos, un show. Eso si, la cosa cambia, en los garitos no se puede fumar, en la discoteca heavy (que gran invento oiga!) hay una especie de jaula acotada para la peligrosa especie de los fumadores, y en la barra ya no se ve el tipico truco de ¿Perdona, tienes fuego?
Que alguien me diga que no solo me pasa a mi… pero… empiezo a sentirme extrañamente mayor a medida que se acerca el fatidico día en que mis colegas podrán preguntarme impunemente “Oye THiNKeR ¿Tu cuantos años tienes?” y esperarán pacientemente la respuesta para soltar un jodidamente desagradable… “COJOOOOOOOOOOOOOOONEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEES!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!” ante el que solo podré poner sonrisa de medio lado esperando el momento de la venganza… y es que me acerco (mu de lejos todavía) a los 30, y ya estoy de crisis…
